miércoles, 4 de septiembre de 2013

EL RECICLAJE EN ECUADOR DESDE 1970


En Ecuador el reciclaje comenzó en el año 1970, fecha en la que inició su actividad productiva una fábrica de papel que utilizó material reciclado como materia prima, lo mismo ocurrió con las fábricas de papel, plásticos, vidrio, metalúrgicas y siderúrgica. Actualmente son muchas las aplicaciones que se le ha dado al material reciclado, lo que ha ocasionado que la demanda crezca considerablemente. Esta actividad beneficia económicamente a las personas más pobres del país, aproximadamente a 15.000 recicladores independientes que recolectan en las zonas urbanas y botaderos del Ecuador. En todo el país existen aproximadamente 1.200 centros de acopio, 20 compañías legalmente constituidas para reciclar material y 1.000 vehículos que transportan estos materiales. Muchos de estos transportistas son pequeños comerciantes que compran y vender materiales. La fortaleza indestructible, que ha hecho del sistema de reciclaje en el Ecuador un verdadero éxito, es precisamente ese efecto multiplicador que hoy en día lleva el sustento diario a 15.000 hogares, es decir aproximadamente a 50.000 personas en su mayoría de escasos recursos económicos, de una manera muy digna.


El sistema de reciclaje en Ecuador funciona a través de los centros de acopio, formando una cadena en el reciclaje entre recicladores, microempresarios, pequeña y mediana empresa y las industrias, estas últimas se benefician aún más porque se elaboran distintos productos como las Papeleras (Papeles absorbentes, papel higiénico, servilletas etc.), Industrias Plastiqueras. (Tuberías de polietileno de baja y alta densidad, fundas para basura), Industrias de vidrio (Botellas de vidrio), Industrias Siderúrgicas, Industria Metalúrgica. Una de las empresas que viene trabajando en esta actividad es el Grupo Mario Bravo, desde hace 41 años, contribuyendo a la conservación y mejora del medio ambiente, retirando de gran parte de nuestro país productos que pueden ser útiles al ser reciclados y a su vez generar importantes ingresos económicos. Genera ingresos de divisas para el país, y provee a la industria de materia prima, lo que ahorra un egreso importante de divisas al disminuir los volúmenes de materia prima importada. En el área de responsabilidad social, la empresa realiza reuniones permanentes con los recicladores y sus familias creando fuertes lazos con cada uno de ellos y a su vez contribuyendo a la preservación ecológica. Además, los apoyan con canastas de víveres, entregan vitaminas y medicinas.





MEXICO



La reducción o minimización de los residuos sólidos urbanos (RSU) es definida como cualquier técnica, proceso o actividad que evite, elimine o reduzca un desecho desde su fuente u origen. La clasificación y la minimización de los RSU se hace cada vez más necesaria en México ya que el incremento poblacional y la urbanización acelerada del país han ocasionado un flujo de basura incontrolado en los municipios y provoca costos sociales y económicos crecientes asociados a su recolección, manejo y disposición final. La basura es depositada al aire libre y quemada sin control está ocasionando graves daños al medio ambiente. Por otra parte, la demanda también creciente de los recursos naturales renovables está obligando a que estos sean utilizados de manera racional y sostenida para evitar su agotamiento. En los RSU existen numerosos subproductos que pueden ser nuevamente utilizados como materia prima. El retiro de materiales reutilizables o reciclables del flujo de la basura disminuye el volumen y la cantidad de los desperdicios que son enviados  disposición final, lo cual resulta de beneficio para el medio ambiente. Por ello, cada vez más se quiere que la minimización (reducción), el reuso y el reciclaje sean las actividades estratégicas para la eliminación de la basura doméstica. Además, regulaciones ambientales cada vez más estrictas han aumentado el costo de operación de los rellenos sanitarios y de las plantas de incineración y han conducido a orientar la política de manejo de RSU hacia la reducción de los mismos, con el objeto de minimizar su cantidad. A pesar de que la minimización o reducción de los RSU, es una política necesaria para el manejo sustentable de los desechos municipales, y se ha venido estableciendo en países industrializados del mundo como una estrategia prioritaria, en los países en vías de desarrollo y en particular en México, en general, no se impone en la práctica aún cuando está presente en regulaciones ambientales y recomendaciones gubernamentales



COLOMBIA 


Clasificación por colores, es el sistema usado por este país.
Azul: Se usa para depositar todo tipo de aluminio siendo las comunes latas de gaseosa.
Verde: Se deposita toda la materia orgánica es decir todo desecho de origen biológico, que alguna vez estuvo vivo o fue parte de un ser vivo. Por ejemplo: ramas, hojas, cascaras, residuos de comidas (esta materia se fermenta y sirve para regenerar los suelos, abonos orgánicos o bio-abonos).
Amarillo: Se usa para todo tipo de papel o cartón, procedentes de escuelas, oficinas, o negocios en general.
Rojo: Se usan para los residuos que implican riesgos biológicos como gasas usadas en curaciones, guantes de cirugías, agujas o jeringas usadas, es decir todos los desechos hospitalarios, y en una casa este color será usado para depositar el papel proveniente del servicio sanitario ejemplo: toallas higiénicas, algodón, pañales, restos de medicamentos y productos químicos.
Blanco: Se usara para depositar todo tipo de botellas, vidrios, vasos de cristal y envases ligeros como plásticos.
Marrón: Para residuos ordinarios o que no se pueden reutilizar o reciclar.




BRASIL


Brasil es uno de los países que más esfuerzos está realizando en el sector del reciclado: es líder mundial en el reciclado de las latas de aluminio y en 2006 se recogieron en este país más de 10.000 millones de latas. El reciclado permite a Brasil ahorrar 1.976 GWh/año de electricidad, que es la cantidad que se habría necesitado para producir aluminio nuevo.

Pero, al mayor cuidado del medio ambiente, hay que sumar los beneficios económicos: emplea a casi 170.000 personas en el país suramericano. Según datos de 2005, Brasil tiene casi 2.400 compañías y cooperativas que participan en el sector del reciclado y el comercio de desechos metálicos. Además, en la mayoría de los casos son empresas pequeñas. Así, el país alcanzó una tasa de reciclado del 94%.

Brasil no sólo apuesta por el reciclado de aluminio. En 2004, se recicló el 96% de las latas de aluminio, el 49% de las latas de acero, el 48% de los plásticos poliuretanos PET, el 46% de los envases de cristal, el 39% de los neumáticos y el 33% del papel. Se estima que todo el sector del reciclado da empleo a medio millón de personas en Brasil. Así mismo, se intentan mejorar las condiciones de trabajo del sector y se crean cooperativas para la recolección de desechos. En una cinta transportadora de un vertedero de Río de Janeiro, el 90% del material es recuperado por estos recolectores de basuras, organizados en un movimiento cooperativo nacional que cuenta con 500 cooperativas y 60.000 recolectores. En 2005, Belo Horizonte, una de las mayores ciudades del Brasil, inauguró la primera planta de reciclado administrada por asociaciones de recolectores de basura independientes. La planta tiene un objetivo: prescindir de la presencia de intermediarios y conseguir un aumento de, aproximadamente, el 30% en los ingresos de los recolectores.


CHILE


De todos los países de América Latina, Chile es el país que más residuos produce. A partir de esta problemática, la sociedad chilena se plantea soluciones para dejar de ser el más contaminante a través del reciclaje.
Al respecto, una agrupación de estudiantes de la Universidad de La Frontera, en Temuco, busca aumentar la reutilización de los residuos a través de ideas innovadoras, con el fin de generar conciencia social en el país.

De acuerdo con los últimos estudios en el país sudamericano, los chilenos lideran la generación de basura en América Latina. Cada chileno, genera unos 384 kilos de basura domiciliaria al año, muy por encima del promedio de los países de la zona. Sólo se recicla el 10% por falta de compromiso de la población, la cual, recién ahora, parece tomar conciencia sobre la necesidad de un cambio.

Mientras más nos adentramos en el Siglo 21, los chilenos, de forma muy inicial, comienzan a abrir los ojos frente al daño que le pueden ocasionar a la casa de todos: nuestro planeta, reutilizando residuos orgánicos e inorgánicos.


ARGENTINA


A veces las mejores ideas surgen por casualidad. Es lo que le ocurrió a la diseñadora de vestuarios argentina Goga Dodero cuando una amiga le regaló un bolso hecho con sachets de leche (como se conoce en Argentina a la bolsa de plástico en la que vienen los productos lácteos más económicos).

Tras tomar conciencia de que podían tener otros usos, a Goga le empezó a dar pena tirar estos envases y comenzó a conservarlos con la idea de reciclarlos para crear algo… pero ¿qué?

La idea le vino una noche de frío y lluvia cuando acampaba con su marido y sus dos hijos pequeños.
“Pensé en lo duro que debe ser un día así para la gente que duerme en la calle. Y de pronto se me ocurrió que se podría usar los sachets de leche para hacer material impermeable”, contó a BBC Mundo.

Poco tiempo después una conocida suya que trabaja como voluntaria llevando alimentos y ropa a personas en situación de calle le comentó que uno de los grandes inconvenientes que afecta a estas personas es la humedad.

“En Buenos Aires hay tanta humedad que incluso si no llueve las personas que duermen a la intemperie amanecen con la ropa mojada”, le contó.

Goga ideó una solución: fabricar bolsas de dormir aislantes hechas con los envases de leche.
La idea prendió como pólvora. En agosto de 2012 ella, su madre y una amiga se reunieron para confeccionar las primeras dos bolsas. Utilizaron 76 sachets para cada una.

Así nació oficialmente La Sachetera, un emprendimiento que poco después sumaría a decenas de personas dispuestas a brindar su tiempo para coser y sellar bolsas de dormir para los más necesitados.

A un año de su creación, La Sachetera ya ha ayudado a cerca de 200 personas en situación de calle que ahora duermen más protegidas del frío y la humedad gracias a esta iniciativa.


PERÚ



El ministro del Ambiente, Manuel Pulgar Vidal y la ministra de Educación, Patricia Salas, participan del lanzamiento de la campaña “ReEduca: Inspira el Cambio”, para promover la importancia del cuidado del medio ambiente, y la inauguración de la primera planta de tratamiento de aguas residuales en un colegio peruano.

Se ha elegido al colegio nacional El Amauta, en San Juan de Lurigancho, como pionero para el lanzamiento de “ReEduca”, y en sus planteles se han incorporado sistemas para ahorrar recursos como el agua y el papel.

En El Amauta se ha instalado una planta de tratamiento de aguas grises y negras, para abastecer el sistema de riego de las áreas verdes y el biohuerto pedagógico.

En una primera etapa, la campaña se centrará en los escolares e incluirá un concurso en el que distintos colegios podrán ganar un paquete ecoeficiente por acopiar la mayor cantidad de residuos sólidos reciclables (botellas de plástico, papel y cartón), y presentar iniciativas que promuevan la educación ambiental entre todos los miembros del plantel.

El paquete incluye una planta de tratamiento de aguas residuales, un set de grifos ahorradores, así como cuadernos, mochilas y cartucheras hechos con material reciclado, para demostrar lo que se puede obtener con los productos acopiados.

Finalmente, el material reunido será vendido a asociaciones de recicladores formales, que son promovidos por el Minam, para que la escuela tenga un ingreso extra.

CHINA

 


Beijing (EFE). La Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo de China anunció hoy que desde que hace cinco años comenzara a cobrar las bolsas de plástico en las tiendas y prohibiera las de grosor extrafino, se han ahorrado seis millones de toneladas de petróleo, material con que se fabrican.

Con las medidas que se instauraron el 1 de junio de 2008 se ha reducido en dos tercios el consumo nacional de bolsas plásticas y se han ahorrado al menos 67.000 millones de bolsas, dijo Li Jing, subdirector de políticas ambientales de la Comisión.

La instauración de estas normas tenía como objetivo ahorrar energía y proteger el medio ambiente. “Tenemos que animar a la gente a que vuelva a llevar bolsas de tela y cestas para llevar la compra”, dijeron hace cinco años.

Desde entonces se prohibió la producción de bolsas con un grosor inferior a los 0,025 milímetros, que eran habituales en supermercados, grandes almacenes y mercados, y se cobra una pequeña cantidad por el uso de bolsas más gruesas.



ESPAÑA



Barcelona (EFE). El Programa “El Zoo mejora la tierra’”, del zoológico de Barcelona, España, ha recibido un galardón de la Semana Europea de la Prevención de Residuos por reciclar los excrementos de los animales y producir fertilizante orgánico con ellos.

El zoológico realiza el compostaje en las propias instalaciones, reduciendo así los costes de transporte y almacenaje de los excrementos.

Actualmente, el parque trabaja con los excrementos de los animales herbívoros, de los que se puede extraer abono de alta calidad para los jardines del propio zoológico pasados unos meses.

Instituciones públicas y privadas han colaborado con los utensilios, la formación y el asesoramiento a los especialistas del zoológico barcelonés para el desarrollo de este programa de reciclaje, ahora galardonado por Europa.

La Semana Europea de la Prevención de Residuos es una iniciativa financiada por la Unión Europea a través del programa LIFE+ y que hace cuatro años que organizan 35 estados y regiones europeas.


PANAMÁ 
 

Panamá (EFE). Reciclar, como una costumbre del día a día, es el compromiso ciudadano que impulsa una firma trasnacional que invierte y dedica fondos a programas de educación y recuperación del medio ambiente en Latinoamérica porque es “un buen negocio”.

Más de ocho millones de dólares al año dedica la empresa de origen sueco Tetra Pak solo en programas medioambientales en Latinoamérica, explicó el director de medio ambiente de esa empresa, el ingeniero brasileño Fernando Von Zuben.

Von Zuben explicó que actualmente los envases triple laminados para conservación de productos son “cien por ciento reciclables” y permiten procesar láminas corrugadas, planchas comprimidas, envases, porta lapiceros y otros productos que ayudan a disminuir la contaminación y reducir el uso de árboles.

Von Zuben dijo que en Centroamérica el proyecto de reciclaje recibe un apoyo anual de 2 millones de dólares y en el resto de Latinoamérica unos 8 millones de dólares solo de Tetra Pak.

Detalló que entre Centroamérica y el Caribe se producen anualmente unas 30.000 toneladas de desechos de estos envases triple laminados, de los que “apenas el 10% se recicla“, por lo que “hay un gran campo de desarrollo en el reciclado desde el hogar, cuando el ciudadano se compromete a separar los envases y los lleva a los centros de acopio”.

Detalló que en el caso de Panamá, donde actualmente el reciclado no pasa del % del total de desechos de este tipo, la “compensación” que recibe el país es que “todo el importe de las toneladas de material recicladas se entrega a la” Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza”:http://www.ancon.org/ (ANCON)”, una de las principales organizaciones ambientalistas del país.




ESTADOS UNIDOS



Nueva York (EFE). La alcaldía de Nueva York va a lanzar próximamente un programa de reciclaje de residuos alimenticios procedentes de viviendas, con una capacidad inicial de 100.000 toneladas anuales.

El proyecto de Michael Bloomberg, alcalde de la ciudad, busca reducir drásticamente la cantidad de desechos que se depositan en los vertederos.

Según declaraciones del vicealcalde, Caswell Holloway, el concejo anunciará dentro de poco el contrato con una compañía de compostaje para tratar 100.000 toneladas anuales de residuos de este tipo, aproximadamente un 10% de todos los desechos de comida que produce la ciudad.

En una segunda fase, y anticipando que habrá una elevada participación de los ciudadanos, se prevé construir una planta para procesar estos residuos y transformarlos en biogas, que a su vez se emplearía en generar electricidad.

El proyecto neoyorquino sería inicialmente de participación voluntaria, aunque posteriormente podría ser obligatorio. Algunos proyectos piloto han mostrado un alto nivel de interés y participación entre los ciudadanos.

El plan se centrará inicialmente en los residuos de las viviendas, ya que los restaurantes deben emplear compañías privadas de gestión de basura, aunque no se descarta obligarles legalmente a reciclar esos desechos.

Otras ciudades de Estados Unidos tienen ya programas similares, aunque Nueva York ofrece más complicaciones debido a que muchos de sus habitantes viven en edificios muy altos y apartamentos pequeños, por lo que no tendrían mucho interés en guardar cubos con desechos que generen malos olores.

Nueva York gastó en 2012 un total de 336 millones de dólares en la gestión su basura residencial, la mayoría de la cual se envía a vertederos de otros estados ante la falta de espacio en la ciudad.

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